La profesión médica reivindica su papel central en el Sistema Nacional de Salud con la Declaración de Derechos Fundamentales

Las organizaciones representativas de la medicina en España han dado un paso histórico con la presentación de la Declaración de Derechos Fundamentales de los Médicos, un documento estratégico que busca reconocer y proteger el papel insustituible de los médicos dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS).

La iniciativa, promovida por el Foro de la Profesión Médica —que agrupa a entidades como la Organización Médica Colegial (OMC), la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), el Sindicato Médico CESM, y otros colectivos— nace en un contexto de creciente complejidad clínica, sobrecarga asistencial y deterioro de las condiciones laborales que afrontan los profesionales sanitarios en España.

El documento establece un marco de derechos adaptado a las necesidades actuales de la medicina, con el objetivo de equilibrar las enormes responsabilidades que asumen los médicos con los derechos indispensables para ejercer con rigor, autonomía y seguridad. Según sus redactores, esto no solo beneficia a los profesionales, sino que protege la calidad asistencial y la seguridad de los pacientes, pilares de un sistema sanitario sostenible.

Entre los principios y reclamaciones más destacados de la Declaración se encuentran:

  • Reconocimiento claro del papel central del médico en el sistema sanitario, basado en su formación científica, juicio clínico y responsabilidad en decisiones que afectan a la salud y la vida de las personas.
  • Autonomía clínica: el derecho del médico a decidir, basándose en evidencia y ética, sin interferencias administrativas o de otro tipo.
  • Condiciones laborales dignas, que incluyan jornada razonable, descanso suficiente, formación y tutela de la salud física y mental del profesional.
  • Protección frente a violencia, acoso o agresiones en el entorno laboral, con mecanismos de denuncia y defensa efectivos.
  • Participación real de los médicos en la gobernanza sanitaria, incluyendo decisiones que afectan a la organización, recursos y políticas de atención médica.

La Declaración va más allá de una reivindicación laboral tradicional: plantea un nuevo contrato social entre la profesión médica, la Administración sanitaria y la ciudadanía, alineado con los valores éticos y los retos de la medicina moderna. Su objetivo es actualizar el marco de derechos profesionales a la realidad asistencial del siglo XXI y garantizar que el ejercicio responsable de la medicina sea sostenible en el tiempo.

Los firmantes han realizado un llamamiento a los poderes públicos y a las organizaciones sanitarias para que adopten y reconozcan estos principios, reforzando el papel del médico no solo como ejecutor de cuidados clínicos, sino como actor esencial en la calidad y sostenibilidad del sistema sanitario español.